Historia del Hapkido
Entre tradición y ruptura: el Hapkido en la historia de Corea
Comprender el Hapkido implica ir más allá de la técnica y adentrarse en la historia de Corea, una historia larga, fragmentada y marcada por invasiones, resistencias, reconstrucciones y profundas transformaciones culturales. El Hapkido, tal y como hoy se practica, es el resultado de ese contexto: un arte marcial moderno que bebe de tradiciones antiguas y que se configura en un país atravesado por tensiones políticas, culturales y de identidad.
La historia de Corea se remonta, según la tradición, al año 2333 a. C., cuando el rey Tan-Gun fundó el reino de Ko Choson, en un tiempo en el que mito y realidad se entrelazan. Desde esos orígenes legendarios, la península coreana desarrolló una identidad propia a través de sucesivos reinos —Koguryo, Paekche y Shilla— que, pese a compartir lengua y raíces étnicas, mantuvieron conflictos constantes. En ese periodo se asentaron dos grandes pilares culturales: el budismo, introducido desde China en el siglo IV, y la moral confuciana, que influyeron profundamente en la organización social, la educación y también en las prácticas marciales.
A lo largo de los siglos, Corea conoció etapas de esplendor cultural y artístico, como durante el Shilla Unificado o el reino de Koryo, del que procede el nombre actual del país. Sin embargo, también atravesó periodos de decadencia, luchas internas y presiones externas. La fundación de la dinastía Joseon en 1392 marcó un giro importante: el confucianismo sustituyó al budismo como doctrina dominante, se desarrolló el alfabeto Hangul, y se consolidó una identidad cultural propia, aunque no exenta de fragilidad.
Esta fragilidad quedó dramáticamente expuesta a finales del siglo XVI con las invasiones japonesas, que devastaron el país durante siete años. Más tarde, ya en los siglos XIX y XX, Corea se vio atrapada entre los intereses de grandes potencias como China, Rusia y Japón. La anexión japonesa de 1910 supuso uno de los periodos más duros de su historia: represión cultural, persecución de intelectuales, prohibición de asociaciones y, de forma significativa, la prohibición de las artes marciales coreanas, permitiéndose únicamente la práctica de disciplinas japonesas como el Judo o el Kendo.
Es en este contexto histórico donde debe situarse el nacimiento del Hapkido moderno. Aunque las técnicas que hoy lo conforman tienen paralelos antiguos, el Hapkido como arte marcial estructurado surge en el siglo XX y se atribuye fundamentalmente al Maestro coreano Choi Yong Sul. Su figura es central, aunque no exenta de controversia. Choi pasó parte de su juventud en Japón, donde estuvo vinculado al entorno del Maestro japonés Sokaku Takeda, cabeza de la escuela Daito Ryu. Existen versiones divergentes sobre su relación exacta con Takeda, pero lo que no se discute es el profundo conocimiento que Choi poseía del Daito Ryu Aikijutsu (Yawara).
Cuando Choi regresó a Corea, en un país profundamente marcado por la ocupación japonesa y donde todo lo japonés era visto con recelo, comenzó a enseñar el arte que había aprendido, adaptándolo y coreanizando tanto su nombre como su práctica, denominándolo inicialmente Hapki Yu Kwan Sul. La ausencia de documentos —perdidos en el contexto de la guerra y la ocupación— y la complejidad de las relaciones históricas entre Corea y Japón contribuyeron a que su figura fuera discutida por algunos sectores, incluso por discípulos que más tarde fundaron sus propios estilos y evitaron el uso del término Hapkido.
Lejos de ser una debilidad, esta diversidad refleja una realidad histórica: una vez en Corea, Choi estudió e incorporó técnicas autóctonas de la península, dando lugar a un arte marcial que no fue una mera traslación de un sistema japonés, sino una síntesis viva, adaptada a la cultura coreana y a su experiencia histórica. Con el tiempo, sus alumnos desarrollaron diferentes escuelas y enfoques, integrando elementos de otras artes marciales coreanas y dando lugar a estilos actuales entre los que destaca el Kong In Hapkido.
Así, el Hapkido no puede entenderse como un sistema cerrado ni como una creación aislada. Es el resultado de siglos de historia, de encuentros y desencuentros culturales, de invasiones y resistencias, de transmisión oral y adaptación constante. Un arte marcial que, como la propia Corea, se ha forjado en la complejidad y ha encontrado en la flexibilidad, la armonía y la capacidad de adaptación no solo una estrategia técnica, sino una forma de supervivencia cultural.
Para más información:





Cronología
2333 a.C.
Fundación mítica de Ko Choson por el rey Tan-Gun, inicio simbólico de la historia de Corea.
18 a.C.
Reino de Paekche, asentado en la cuenca del río Han.
37 a.C.
Inicio Reino de Koguryo, situado en el norte de la península y Manchuria.
57 a.C.
Inicio Reino de Shilla, inicialmente el menos desarrollado de los tres.
Siglo IV d.C.
Introducción del budismo en Corea desde China; influencia decisiva en la cultura, la ética y las prácticas marciales.
660
Final Reino de Paekche
668
Final Reino de Koguryo.
670
Shilla, aliada con la dinastía Tang, somete a Paekche y Koguryo; posteriormente expulsa a los chinos.
676
Formación del primer estado coreano unificado bajo Shilla.
698
Fundación del reino de Parhae en el norte; periodo conocido como Reinos del Norte y del Sur.
Siglos VII-IX
Periodo de prosperidad cultural, florecimiento del budismo y las artes.
918
Fundación del reino de Koryo, origen del nombre “Corea”.
935
Final Reino de Shilla
1392
Inicio de la dinastía Joseon, con capital en Seúl; sustitución del budismo por el confucianismo como doctrina dominante.
Siglo XV
Desarrollo del alfabeto Hangul durante el reinado del rey Sejong.
1592–1598
Invasiones japonesas lideradas por Toyotomi Hideyoshi; Corea queda devastada tras siete años de guerra.
Siglos XVII–XIX
Corea permanece relativamente aislada, bajo presión de China, Rusia y Japón.
1859
Nacimiento de Sokaku Takeda.
1904
Nacimiento de Choi Yong Sul.
1910
Anexión de Corea al Imperio Japonés.
1943
Fallecimiento de Sokaku Takeda.
1910-1945
Periodo de ocupación: prohibición de asociaciones, represión cultural y prohibición de las artes marciales coreanas; solo se permiten Judo y Kendo.
1/2 Siglo XX
Choi Yong Sul vive en Japón y adquiere un profundo conocimiento del Daito Ryu Aikijutsu (Yawara), en el entorno de Sokaku Takeda.
15/08/1945
Liberación de Corea tras la derrota japonesa en la Segunda Guerra Mundial.
Mediados S. XX
Choi retorna a Corea y comienza a enseñar el arte aprendido, coreanizando su nombre como Hapki Yu Kwan Sul, en un contexto de fuerte rechazo a lo japonés. Además, Choi estudia e incorpora artes marciales autóctonas coreanas, sentando las bases del Hapkido moderno.
1950-1953
Guerra de Corea, que divide definitivamente la península en Norte y Sur.
1986
Fallecimiento de Choi Yong Sul
2/2 Siglo XX
Discípulos de Choi desarrollan diferentes escuelas y estilos, integrando nuevas influencias y dando lugar a la pluralidad actual del Hapkido, entre ellas el Kong In Hapkido.